Se levantó, le dio un beso en la mejilla y se fue. Sin explicaciones. Sin disculpas. Sin prometer “otro día”.
Daniel, sorprendido por el cambio, aceptó. Pero Valeria hizo algo más: no le confirmó hasta el viernes por la noche, y solo para decirle: “Confirmo. Nos vemos a las 8 en el lugar que tú escojas”. pdf las reglas del juego ellen fein espaol
Él respondió de inmediato: “¿Vemos algo el viernes?”. Se levantó, le dio un beso en la mejilla y se fue